lunes, 6 de abril de 2015

Poema.

Esta noche,
serás mi palabra llana,
serás mi aire,
mi agua y mi fuego,
serás el morbo
que caliente mis ganas,
cuando no nos quede nada.
Serás mi delirio
de una noche sin Luna,
serás cada lunar de mi espalda
formando el mapa
que te lleve a mi cuerpo.

Serás mi palabra esdrújula,
mi éxtasis,
mi clavícula.
Mi mayor pecado
sin despertador que lo interrumpa.
Soñaré toda noche
bajo las sábanas de tu pelo,
bailaremos al son de una canción
que nadie, jamás, podrá tocar.

Esta noche,
quiero que seas mi libro preferido,
el que abandoné en aquella Feria
como símbolo del mayor crimen pasional
que jamás he cometido.
El dolor que nos provocamos
debería estar castigado
con la peor condena,
una en la que ni tu ni yo
pudiésemos volver a tocar el cielo.

Pero esta noche,
 no habrá distinción
entre el cielo y el infierno,
quédate conmigo
y te lo demuestro.

(J.A.C.)